2880 – SUPERMANZANAS ARGENTINAS

INTRODUCCION

Durante las últimas décadas se ha experimentado un crecimiento urbano acelerado en todo el mundo, con un crecimiento poblacional que se ubica mayormente en las ciudades.  Este desarrollo no siempre estuvo acompañado por una adecuada planificación del espacio público y de la movilidad, a excepción de algunas ciudades europeas como Viena , Barcelona , Ámsterdam o Berlín. Como consecuencia, gran parte de las ciudades presentan hoy problemas estructurales derivados principalmente del incremento del parque automotor, la congestión vehicular y excesivos tiempos de traslados. Problemas que en la mayoría de los casos la gente sufre , pero se acostumbra como un zombi programado para perder su tiempo arriba de un auto el resto de su vida. Se calcula que la gente puede perder hasta 10 años de su vida arriba de un auto.

Desde el punto de vista ambiental, el tránsito urbano constituye actualmente una de las principales fuentes de contaminación atmosférica y acústica. Los vehículos particulares generan emisiones de dióxido de carbono (CO₂), óxidos de nitrógeno (NOx), material particulado y otros contaminantes que deterioran la calidad del aire y afectan la salud de la población, incrementando enfermedades respiratorias, cardiovasculares y metabólicas. A ello se suma la contaminación sonora, que reduce la calidad de vida y aumenta los niveles de estrés, ansiedad y trastornos del sueño en millones de personas. Algunos países como China , están transitando en forma acelerada hacia el uso de autos eléctricos, cuya contaminación es prácticamente nula tanto la acústica como la atmosférica.

La creciente dependencia del automóvil también provoca pérdidas económicas significativas. Miles de horas laborales, recreativas , sociales y de descanso se desperdician diariamente debido a los embotellamientos, aumenta el consumo de combustibles fósiles, se incrementan los costos logísticos y se acelera el deterioro de la infraestructura vial. Se estima que EEUU pierde al año sólo por tráfico 86.000 millones de USD, una cifra escalo fríamente que nos muestra la ineficiencia de las grandes ciudades. Paradójicamente, mientras el parque automotor continúa creciendo, los espacios destinados a peatones, ciclistas y actividades comunitarias disminuyen progresivamente.

Las ciudades argentinas tampoco son ajenas a otro fenómeno contemporáneo: el cambio climático. Las altas concentraciones de superficies asfaltadas y vehículos generan las denominadas «islas de calor urbanas», elevando varios grados la temperatura respecto de las zonas periurbanas y aumentando el consumo energético destinado a refrigeración durante los meses de verano.

En este contexto, resulta necesario replantear el modelo de movilidad urbana. El desafío no consiste en prohibir el uso del automóvil, sino en reorganizar el espacio público para priorizar a las personas, mejorar la eficiencia del transporte, reducir la contaminación y recuperar la calidad ambiental de los barrios. Diversas ciudades del mundo han demostrado que es posible lograr este equilibrio mediante nuevas formas de organización del tránsito, entre ellas el sistema de Supermanzanas desarrollado en Barcelona, que es una de las tantas herramientas que se puede utilizar y que abarcaremos en esta propuesta. Incluso varias ciudades del mundo ya han implementado las supermanzanas desde su diseño original, evitando la circulación vehicular por dentro de barrios residenciales, mejorando la calidad de vida del ciudadano. Algunos ejemplos son Brasilia(Brasil), Dallas(EEUU), Canberra(Australia), Moscú(Rusia) , entre otras. En Argentina, el uso del diseño urbano cuadriculado, muchas veces sin planificar, ha sido un error que hoy en día se paga caro por el alto mantenimiento de calles y el empeoramiento creciente de la calidad de vida , que obliga a muchos a mudarse contraes u otros destinos .

La presente propuesta plantea adaptar este modelo a todas las ciudades argentinas con más de 100.000 habitantes, respetando las particularidades de cada localidad y promoviendo una transformación gradual hacia ciudades más saludables, con mejor calidad de vida, más sostenibles, accesibles y eficientes. Aunque recordemos que esta es sólo una de las tantas mejoras que pueden realizarse y que aplicada en forma aislada posiblemente no consiga los resultados esperados. Siempre debe aplicarse en conjunto con otras soluciones, como por ejemplo : ampliación del transporte público urbano, mayor cantidad de bicisendas, reducción de distancias de viajes diarios, entre otras.

 

PROPUESTA

 

Se propone implementar un Programa Nacional de Supermanzanas Urbanas destinado a todas las ciudades argentinas con una población superior a los 100.000 habitantes; esto incluye al 75% de la población Argentina, y alcanza a más de 50 ciudades o conglomerados.

Una supermanzana consiste en la agrupación de varias manzanas tradicionales formando una unidad urbana donde el tránsito de paso queda restringido. Los vehículos particulares pueden ingresar únicamente para acceder a viviendas, comercios, estacionamientos o realizar tareas de carga y descarga, pero no pueden utilizar esas calles como vías rápidas de circulación. El tránsito de mayor velocidad se concentra sobre las avenidas perimetrales, mientras que el interior se transforma en un espacio prioritario para peatones, ciclistas y actividades comunitarias.

El programa contempla una implementación progresiva y estará basado en la implementación e idea de Salvador Rueda en Barcelona, España. En una primera etapa, cada municipio identificaría sectores con elevada densidad poblacional, alta congestión vehicular y buena conectividad vial para desarrollar proyectos piloto. La evaluación de estos proyectos permitirá ajustar el modelo antes de extenderlo a otros barrios.

Las calles interiores de las supermanzanas mantendrán el acceso vehicular para residentes, servicios públicos, ambulancias, bomberos, recolección de residuos, transporte de personas con movilidad reducida y actividades comerciales. La velocidad máxima será de 10 a 20 km/h, garantizando la convivencia segura entre vehículos y peatones.

El rediseño urbano incluirá la ampliación de veredas, incorporación de ciclovías, nuevos espacios verdes, arbolado urbano, mobiliario público, iluminación eficiente, áreas de descanso, juegos infantiles y sectores destinados a actividades culturales y recreativas. Allí donde sea posible, se reemplazarán superficies impermeables por espacios absorbentes que favorezcan el drenaje del agua de lluvia y reduzcan las inundaciones urbanas.

La reorganización del tránsito deberá complementarse con una mejora del transporte público. Las líneas de colectivos continuarán circulando por los corredores principales, favoreciendo recorridos más rápidos y previsibles. Asimismo, se impulsará la integración con ciclovías seguras, sistemas públicos de bicicletas y nuevos espacios destinados a la movilidad eléctrica.

El Gobierno Nacional podrá crear un Fondo Federal de Movilidad Urbana Sostenible destinado a financiar parcialmente las obras de infraestructura, priorizando municipios que presenten planes integrales de movilidad y participación ciudadana.

 

OBJETIVOS

La implementación del sistema de supermanzanas produciría beneficios ambientales, sociales, económicos y sanitarios.

Desde el punto de vista ambiental, se espera una reducción significativa de las emisiones contaminantes, del ruido urbano y del consumo de combustibles fósiles. El aumento del arbolado contribuirá a disminuir las temperaturas durante el verano, mejorar la biodiversidad urbana y capturar dióxido de carbono.

En materia de salud pública, caminar y utilizar la bicicleta como medios cotidianos de transporte favorecerán una población físicamente más activa, reduciendo enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes y otras patologías asociadas al sedentarismo. Al mismo tiempo, la disminución de la contaminación atmosférica reducirá la incidencia de enfermedades respiratorias.

En el plano económico, la reorganización del tránsito permitirá mejorar la circulación sobre las avenidas principales, disminuyendo tiempos de viaje y costos logísticos. Diversas experiencias internacionales muestran que los comercios ubicados dentro de áreas peatonales experimentan un aumento del flujo de clientes debido al mayor tiempo de permanencia de las personas en el espacio público.

Desde la perspectiva social, las calles dejarán de ser únicamente corredores para automóviles y recuperarán su función como espacios de encuentro comunitario. Niños, adultos mayores y personas con discapacidad podrán desplazarse con mayor seguridad, mientras que aumentarán las oportunidades para actividades culturales, deportivas y recreativas.

Asimismo, la valorización del espacio urbano incrementará el atractivo turístico de las ciudades, favorecerá nuevas inversiones privadas y mejorará la calidad de vida de sus habitantes.

 

Autor: Gastón De Piero

Año: 2026