El aire acondicionado un aparato que se ha convertido en un supuesto aliado ante temperaturas extremas, en especial en verano, también puede convertirse en un enemigo silencioso tanto para la salud como para el ambiente. Pensar que uno hace 20 años dormía con un ventilador, con las ventanas abiertas y por supuesto que en muchos casos las noches eran interminables y sufridas.
Hoy esa realidad cambió, y en muchos hogares las olas de calor se “combaten” con estos maravillosos aparatos , que en una explicación sencilla, toman el aire caliente de nuestra casa u oficina y lo enfría expulsando el calor hacia afuera. Este proceso lógicamente tiene un costo ambiental por su relación directa en la generación de GEI por la generación energética, y económico, ya que en muchas casas el consumo de estos artefactos alcanzan un 30% del total; además de contribuir al aumento de la temperatura de la ciudad por la expulsión de calor.
En líneas generales, en la vida cotidiana, lo que vino a combatir calores extremos, termino siendo de uso innecesario prácticamente en cualquier lugar. Ya que se “enciende” como norma en muchos hogares y ni hablar oficinas , micros , trenes y metros de forma innecesaria, lo que se traduce en una inentendible incoherencia. Cuantas veces llego a mi casa , con veinte grados (20C), día primaveral y ya el vecino prendió el aire acondicionado, acaso no sabe que puede abrir la ventana? ¿O ya lo tiene como costumbre prenderlo independientemente de la temperatura que haga? Los gimnasios también incorporaron su uso, no importa la temperatura exterior que haga, ya lo tienen prendido. Pero hace 10 años ningún gimnasio tenía un aire acondicionado y en la mayoría de los días uno podía ejercitar normalmente. Que nos pasó?
Recapitulando el uso indiscriminado de aires acondicionados en temperaturas primaverales y agradables pone en evidencia una ineficiencia energética profundamente arraigada en los hábitos urbanos contemporáneos. Diversos estudios muestran que la adopción y utilización de sistemas de climatización incrementa el consumo eléctrico residencial y comercial de manera desproporcionada frente a aumentos moderados de temperatura, amplificando la demanda energética incluso cuando existen alternativas pasivas viables como la ventilación natural o el uso de ventiladores. Esta conducta no responde a una necesidad térmica extrema, sino a una normalización cultural del confort artificial permanente. Deberíamos corregir estos compartimientos con una mejor educación?
Cuanto puede ahorrar nuestro país energéticamente con una conducta apropiada del uso del aire acondicionado? Desde el punto de vista del sistema energético, los aires acondicionados representan uno de los mayores consumos eléctricos en edificios. A nivel global, la climatización puede aumentar el consumo de electricidad de un hogar u oficina en más de un 30%, y su uso masivo contribuye significativamente al aumento de emisiones de CO₂, dado que gran parte de la electricidad aún proviene de fuentes fósiles.
Pero el comportamiento cultural es sólo una parte del problema, ahora también se suman los diseños ineficientes de los nuevos edificios de oficinas, que son 100% aire acondicionado dependiente, donde ninguna ventana se abre, y que nos lleva a varias reflexiones no sólo desde la ineficiencia energética sino también a la falta de ventilación eficiente promoviendo el cultivo de bacterias y virus.
La literatura científica señala que estos edificios suelen presentar mayores concentraciones de CO₂, compuestos orgánicos volátiles y otros contaminantes, afectando la calidad del aire interior y la productividad de los trabajadores. Estudios de revisión indican que más del 80% de los edificios analizados a nivel internacional no cumplen con los estándares recomendados de ventilación. En otras palabras, existe un retroceso grave en la construcción de nuevos edificios que por algún motivo, tienen una vinculación directa con los aires acondicionados. Me parece increíble que no se pueda abrir una ventana, incluso para ventilar por malos olores . Desde cuando se impuso esta moda? Y por que los gobiernos no la cuestionan?
En línea con esto, algunos trenes, colectivos , y metros están cerrados herméticamente , que también en muchos casos , van con el aire acondicionado encendido en forma innecesaria porque la temperatura exterior es primaveral y amigable. Entonces por que no se usa la ventilación natural? En estos casos su uso también incrementa el uso de combustible o la red eléctrica.
Las consecuencias sobre la salud de esta sobredependencia son relevantes. La exposición prolongada a ambientes climatizados artificialmente, especialmente con diferencias térmicas marcadas respecto al exterior, se asocia con mayor incidencia de síntomas respiratorios, sequedad de mucosas, cefaleas y el denominado “síndrome del edificio enfermo”. Asimismo, investigaciones en oficinas con aire acondicionado continuo muestran que los usuarios desarrollan una adaptación fisiológica al frío artificial, lo que refuerza el uso del sistema y aumenta tanto el consumo energético como la exposición a contaminantes interiores.
Como vimos la dependencia no es sólo cultural , sino que también en las últimas décadas, existe una orientación innecesaria del diseño de edificios y transportes para el uso dependiente del aire acondicionado , generando consecuencias negativas como ya hemos visto. Deberíamos repensar y corregir todos estos diseños, para no caer en el uso desmedido de este aparato maravilloso llamado aire acondicionado , qué sólo debería usarse ante temperaturas extremas.