La reforma del atraso

El proyecto sobre la reforma laboral argentina es otro capítulo más de los tantos que perjudican a la gran mayoría de los ciudadanos, bajo la promesa de generar empleo. Bajo el rotulo de moderna, es exactamente lo contrario. Es una reforma que retrocede no sólo en el bienestar de la gente que trabaja, y que tampoco esta en línea con las nuevas empresas de servicios, ni comercios y ni siquiera con la industria moderna. Es una ley escrita para los años 1970 o quizás anterior. Una reforma que promete recortar costos a los empleadores, teniendo como ejes principales cambios en las indemnizaciones y en el banco de horas, que algunas empresas ya lo han implementado. Claramente es una ley que en su redacción y formulación han dejado afuera a la mayoría de los empleadores, en otras palabras, a los inversores.

Los grandes costos laborales no vienen de la mano de las indemnizaciones, sino que de los costos patronales que rondan el 24% o quizás más, donde la ley no hace distinción si el empleador es un kiosco de barrio o una multinacional que cotiza en bolsa. Ni tampoco si es un unicornio, o un nuevo emprendimiento. Es una gran oportunidad, para remarcar estas diferencias en donde los más chicos, siempre tienen a la gente en «negro», ya que los costos formales son inviables. Ni tampoco se brinda oxígeno para un nuevo emprendimiento, ni un unicornio, para que pueda desarrollarse y crecer económicamente.

Por algún motivo ideologico, creen que los costos son las indemnizaciones. Las inversiones genuinas siempre vendrán de la mano de leyes modernas y originales que motiven a los trabajadores (y por consiguiente a los empleadores), tanto en forma local como remota, ya que también la modalidad nómade empieza a tomar fuerza. Esta reforma si sale, será una oportunidad perdida, que sólo servirá para despedir gente, algo que se alinea con la política recesiva y fracasada del gobierno actual. Los medios de comunicación, sorprendentemente, aunque no tanto, no realizan ningún análisis crítico ni comparativo que podría hacer útil esta oportunidad.

Y por supuesto del lado del trabajador, esta reforma no tiene absolutamente nada positivo. Se seguirán pagando ganancias, y los descuentos fijos, que terminan siendo una suma abultada para cualquier laburante y mucho más en la actualidad donde hasta los centavos cuentan para llegar a fin de mes. Otra hoja oscura que al igual del RIGI, no tendrá ningún efecto positivo importante para el país ; cambios liderados por gente que siempre ha fracasado en gobiernos anteriores y no se cansan de insistir con leyes que retrocedes y restan. No hay nada nuevo en este 3er año de gobierno de Milei, donde las inversiones no sólo no aparecen ni van a aparecer, sino que además dan cifras negativas por la cantidad de empresas que cierran y se van del país. La destrucción sigue en marcha, aunque el periodismo lo encubra una vez más, a un gobierno sin brújula y sin resultados, con un rendimiento muy por debajo de otras gestiones anteriores.   Hay algo que el gobierno nunca entendió para esta reforma: el mercado laboral esta globalizado, y por lo tanto a peores condiciones laborales, la gente emigrará como lo hacen los cubanos o venezolanos, y por consiguiente las mejores empresas tambien. Este gobierno en parte se parece cada día más a Venezuela o Cuba, por los altos costos que deben pagar los trabajadores y empresas, los altos impuestos, y por la nula inversión en infraestructura que realiza. Sumado a una educación olvidada, que es un engranaje clave para cualquier tipo de inversión genuina ya sea extranjera o nacional. Sin lugar a duda será una reforma laboral para un titular político, que lógicamente tendrá un costo negativo en la sociedad y que el falso periodismo tratará de hacerlo brillar a cualquier precio.