Estos debates ideologicos, siguen en las mesas de café, al menos en Argentina. Son temas difíciles de tratar, y debatir, ya que, en ambas partes, siempre existen y existieron fanáticos, que sesgan dichos sistemas.
Antes de profundizar , aclaremos que, liberalismo no es lo mismo que capitalismo, y socialismo, no es lo mismo que comunismo, aunque mucha gente los usa como sinónimos, pero no lo son. En lo que sí coinciden, es que son antropocéntricos, debido a que son ideologías de siglos pasados, centradas en las personas, desarrolladas en otros contextos, y que al menos, para mí, son obsoletas para el mundo y desafíos que se avecinan. Están fuera de tiempo, aunque a muchos les cueste verlo; y esto, aunque sea otra temática, tiene una gran relación con la frustración de los partidos políticos en el mundo, que están basadas en estas ideologías.
Pero vayamos al liberalismo, un movimiento y una ideología descripta en un principio por John Locke, y materializada en la Revolución Francesa en 1789, donde un gobierno Monárquico absolutista, cae por un conflicto social y político, con varios períodos de violencia. Alguna de las causas que podemos nombrar de aquel entonces fueron: un sistema rígido, privilegios del clero y la nobleza, altos impuestos, una burguesía ascendente, crisis económicas y agrícolas, pobreza y desigualdad. Esta revolución se expandió por Europa y luego por América, pero no así por el mundo Asiático que se inclinaría a regímenes menos democráticos. Esta revolución francesa, llevaba consigo a la Ilustración, que cuestionaba viejas tradiciones de sociedad y gobierno, iluminando los tiempos de ignorancia y tinieblas, mediante la razón y el conocimiento. Quizás lo más importante de esta revolución, fue la declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Donde varios de los artículos están dedicados a la libertad. Donde se destacan : Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos, presunción de inocencia, libertad de opinión, de prensa, de religión y conciencia; propiedad privada entre otras. Notemos dos puntos , la mujer todavía no tenía los mismos derechos del hombre en esta época, de hecho, participó activamente de la revolución, pero fue excluida del poder político, y el otro punto a destacar, es que el capitalismo no es sinónimo de este movimiento. Si bien, éste se basa en la propiedad privada, y en el libre mercado, el mismo puede desarrollarse en una dictadura o totalitarismo, como por ejemplo China o Arabia Saudita, donde las libertades individuales no están garantizadas.
En el otro extremo, el comunismo, quizás el sistema más controversial de los últimos tiempos. No tanto por la teoría, sino por su “salvaje e inhumana” implementación, especialmente en China como en la URSS, donde se le atribuyen millones de muertes, especialmente por hambrunas, pero también por persecuciones ideológicas. Marx & Engels, escriben el famoso Manifiesto Comunista, en 1848, 60 años más tarde que la Revolución Francesa. El comunismo, es una reacción a la opresión de la burguesía sobre el trabajador, y se escribe en un contexto, donde los trabajadores trabajan más de 16 horas, donde trabajan los niños, donde no existía ningún tipo de derecho que los protegiera por enfermedad o accidentes, y con unos salarios miserables.
Es entendible, en este escenario, que se escribiera esa obra directamente en contra de la burguesía, y el capitalismo, donde se proponían principalmente la abolición de la propiedad privada, nacionalización del transporte y de fábricas, el deber de ir a trabajar, educación gratuita para todos los niños y la prohibición del trabajo infantil, eliminación de las clases y la toma de los medios de producción por parte de los trabajadores. Aquí una pequeña comparación, frente al populismo, en donde se otorgan beneficios económicos insostenibles a ciudadanos que no realizan ninguna actividad laboral a cambio en búsqueda de votos, mientras que en el comunismo el trabajo es obligatorio para todos. En cuanto al socialismo, al menos en la teoría, este puede ser un estado en tránsito al comunismo, pero que respeta la propiedad privada, y la diferencia de clases, busca disminuir las desigualdades sociales y se representa en los partidos de izquierda. Mal llamada izquierda, ya que, en la revolución francesa , la burguesía se sentaba en ese lugar, mientras que el clero y monarcas lo hacían a la derecha.
En cuanto a la implementación del comunismo, las más importantes revoluciones fueron, la Revolución Rusa de 1917 y la Revolución China, de la mano de Mao, de 1949. En el caso de Rusia, nuevamente ocurre en un contexto donde el pueblo sufría de hambre frente a la riqueza de los Zares, y en el caso de la Revolución China, transitaba hacia el comunismo luego de décadas de guerras civiles y aquí hubo una gran influencia de la URSS, luego de la segunda guerra mundial. Como dijimos antes, estos procesos y gobiernos comunistas, se llevaron la vida de millones de personas, y se convirtieron en potencias mundiales, recortando las libertades individuales. Hoy en día tanto China como
Rusia hoy en día, ha abierto su economía y reconocen la propiedad privada, pero los totalitarismos siguen en pie, con los viejos estados policiacos de la época comunista. En todos los casos, sin excepción al menos para mí, los gobiernos comunistas surgen ante grandes desigualdades sociales, es por eso su vigencia en el mundo actual, en las clases más populares y pobres, y con poca representación política.
Ahora si uno observa a la Federación Rusa, es muy probable, que en las próximas décadas sea un gran protagonista, si logra convertirse en un país libre y democrático, que seguramente lo sea, por su juventud liberal y proeuropea incipiente. Prospectivamente, es muy probable que se convierta en algo similar a lo que es hoy la Unión Europea. Recordemos que la Federación Rusa, no la URSS, está compuesta por más de 21 republicas, quizás sea uno de los países más federales que existen, respetando las identidades regionales, algo que Argentina nunca hizo. Si esto sucediese en la Federación Rusa, podríamos entender al comunismo, como un proceso temporal hacía un país más desarrollado, justo y libre? Sería un camino diferente al que tomaron los países europeos para llegar al mismo lugar? Podríamos aplicar el mismo pensamiento a China? Seguramente también se convierta en un país con mayores libertades, y el comunismo pase a la historia como un proceso alternativo hacia una mejor nación.
Mientras tanto, en Latinoamérica y en especial en Argentina, existe este enfrentamiento de café, de redes sociales, entre izquierda y derecha, capitalismo vs comunismo. Pero aquí la realidad puede ser distinta. Los partidos de izquierda no logran superar el 5% en las elecciones, y lo mismo pasa con los partidos liberales y/o de derecha, y en el medio quedan los famosos frentes y alianzas políticas que abarcan todo. Estos frentes manejados siempre por la misma clase política, que manipula y divide a la sociedad con ese juego perverso de izquierda y derecha, o peronista o antiperonista; el juego del antagonismo, del miedo, de la grieta y del fanatismo.
Los grandes frentes políticos en Argentina, prometen mil cosas, no cumplen y cada vez empobrecen más al ciudadano. A la única ideología que pertenecen es a la de ellos. Mientras el ciudadano empobrecido argentino es manipulado por debates impuestos por los medios o por las redes sociales, la clase política hace sus negocios, financiado por los impuestos del ciudadano. Razonemos quienes cobran y como se pagan esos bonos argentinos con tasas en dólares siderales? Quienes hacen las obras publicas? Siempre son los mismos. Acá no hay un tema de izquierda, ni de derecha. La Argentina es muy libre y democrática, comparada con otras naciones, no se dejen engañar; acá lo que existe es una elite corrupta instalada desde hace décadas, acompañada de grandes lobistas, y que es transversal a los grandes partidos políticos argentinos.
A mi entender, estamos lejos de ser un país, como Venezuela o Cuba, por varios motivos, y uno de los principales, es la inexistencia de un estado policiaco/militar , y por poseer partidos políticos y militantes, contrarios a esta práctica. Una mala economía no lleva a un país en convertirse en comunista, sino simplemente a ser un país pobre, con una elite millonaria.
Pero volviendo al sano debate inicial, liberalismo vs comunismo, no dejemos pasar por alto los sistemas colectivistas, donde se defiende la propiedad comunal de los bienes y medios de producción. Existen varios ejemplos sobre este sistema a lo largo de la historia, y uno son los kibutz en Israel, que fueron protagonistas en la creación de dicho estado, y fueron inspirados en el sionismo socialista.
Me parece que es hora, de debatir otros sistemas que inspiren a un mejor mundo, y no caer en debates de otras épocas fuera de contexto, y fuera de tiempo, que solo buscan redito político personal y que en muchos casos son inaplicables y teóricos. Si vamos a debatir que sea para un sistema de cara al futuro, que abandonen el antropocentrismo y aborden el biocentrismo, que sea eficiente, y resuelvan los desafíos de un mundo en constante movimiento, siempre en libertad y en democracia.