
Somos insignificantes. Según el telescopio Hubble, que observó una pequeña porción del espacio, descubrió más de 10.000 galaxias, de todos los tamaños, formas y colores. A partir de esta observación, algunos científicos, creen que existen más de cien mil millones de galaxias en el universo . Se calcula que la edad de las mismas es de 13.6 mil millones de años y el universo tiene unos 13.8 mil millones de años, por lo que las galaxias se formaron cuando el universo era joven. Pero cuantos universos existen? Según Chris Anderson en su Ted “Cuantos Universos Existen?”, no se sabe con certeza. Es un número entre cero e infinito. Algunos dicen que es todo una ilusión, otros que hay un solo universo y están las opiniones que dicen que son infinitos con diferentes características.
Pero volvamos a poner los pies en la Tierra, la humanidad tiene un instante de vida si miramos la escala temporal del universo. Y su experiencia en la exploración espacial es muy reciente. En el año 1957, se inició esta nueva etapa con el primer satélite en órbita terrestre, el Sputnik I, enviado por la URSS. Un año más tarde se enviaba el Sputnik II, con el primer animal vivo , con la famosa perra Laika. Ya en 1961, también la URSS, pone en órbita el primer cosmonauta, llamado Guri Gagarin y en 1963, a la primera mujer en el espacio, Valentina Tereshkova, a bordo del Vostok 6. Mientras que en 1969, con la misión Apolo 11, EEUU llegaría a la Luna, con Neil Amstrong y Buzz Aldrin.
En paralelo, tanto la URSS como EEUU, enviaban sondas exploratorias a lo largo y ancho del sistema solar. Uno de los destinos elegidos fue Venus, con infinidad de fracasos, pero en 1975, la Venera 9 de la URSS, aterrizo sobre su superficie, y envió datos y primeras imágenes , convirtiéndose, en la primer sonda que enviaba datos en otro planeta a la Tierra. Llama la atención la cantidad de misiones que hubo a Venus en esa época, quizás con la idea de encontrar algún tipo de vida. En cuanto a Marte, quizás el único planeta donde se tienen esperanzas para colonizar en el mediano plazo, recibió visitas de las sondas Mariners por parte de EEUU, donde la Mariner 4, envió las primeras fotos en un sobrevuelo, mientras que la Mars 3 de la URSS, fue el primer objeto en aterrizar en ese planeta y enviar datos durante 14 segundos. La carrera espacial en esas décadas de la guerra fría, fue una competencia científica y de exploración del sistema solar nunca antes vista.
La exploración del resto del sistema solar, fue todo de EEUU, con las famosas sondas Pioneer 10, Pioneer 11, Voyager 1, Voyager 2 y la New Horizonts, todas ya fuera del sistema Solar, y que han visitado Saturno, Jupiter, Urano, Neptuno y Plutón. La sonda Cassini en una misión en conjunto de EEUU-Europa, no sólo sobrevoló a Saturno, sino que también se aterrizó por primera vez en la luna de otro planeta : la famosa Titán, donde se tiene esperanzas de algún tipo de vida, en la cual se encontraron cuerpos líquidos estables en la superficie.
Las probabilidades de encontrar vida civilizada en el corto y mediano plazo, es lejana, si uno mira las grandes distancias que nos separan de otros sistemas solares. El Kepler-442b según su índice de habitabilidad es la mejor opción, pero se encuentra a más de 1000 años luz. Pero la lista de las famosas SuperTierras, que son planetas que podrían albergar vida y/o son habitables, va creciendo. Próxima B, en el sistema Próxima Centauri, se encuentra a sólo 4,2 años luz, y es otra esperanza que encontró el “Buscador de Planetas de Velocidad Radial de Alta Precisión” (HARPS)
Existe una posición que se contradice en la sociedad humana, por un lado el Planeta Tierra, se encuentra cada vez más contaminado y al borde del colapso de recursos; y por el otro se buscan planetas como Marte, para colonizar y mejorar su habitabilidad a través de la ciencia. Hay una parte de la humanidad que reniega de las investigaciones científicas sobre el cambio el cambio climático y escasez de recursos, y los mismos aplauden y promueven mejorar las condiciones de Marte a través de la ciencia. Una contradicción basada en el egoísmo y en intereses económicos.
Para que el ser humano pueda vivir en Marte en el mediano plazo, que seguramente lo logrará, no sólo dependerá de las investigaciones científicas , sino también de la adaptabilidad de la raza humana. Las condiciones en este planeta son diferentes , en especial la gravedad, una variable que no puede cambiarse. El planeta rojo tiene tres veces menos gravedad que la tierra, por lo que el cuerpo humano, deberá adaptarse a esta cuestión de pesar menos y todo lo que eso pueda conllevar. El resto de los factores atmosféricos puede modificarse, pero la gravedad es imposible. Seguramente la vida en este planeta, en el futuro, sea similar a cómo se relata en la película el Vengador del Futuro, bajo la tierra, para poder convertir el CO2 atmosférico en Oxigeno, y para protegerse del frio, que ronda los -40C y por supuesto de la radiación solar. Cambiar la atmosfera marciana, no es imposible, pero puede llevar milenios y su desarrollo estará atado, principalmente a este punto , y a los recursos que puedan encontrarse bajo la superficie roja.
El salto de la humanidad, a otros confines del sistema solar, pueden necesitar grandes avances y por supuesto tiempo. Pero para tener tiempo, nuestra civilización tiene que migrar a un sistema de vida sustentable en el tiempo, que hoy no lo tiene. Hoy se está más al borde de la extinción, que de alcanzar a colonizar y explorar otros sistemas solares y otras supertierras. El desafío es enorme, por la tendencia que se mantiene no podrá lograrse; el sistema económico que se maneja en el día a día, deberá cambiar, para permitir uno, que lo lleve al equilibrio con la naturaleza y sus recursos.
El sistema político, y la pirámide de poder de elites que gobiernan el mundo, deberá reformularse. Sólo responden a intereses minoritarios, dejando sin futuro a las generaciones venideras, por un pésimo manejo de los recursos planetarios. La clave de que si seremos una civilización inteligente e interestelar, estará acá, y no en la ciencia. Por ahora hay oscuridad, pero quizás se ilumine la humanidad en las próximas décadas y que la Tierra vuelva a ser un planeta de bien, de prosperidad, esperanza, equilibrio, y justicia.