En los últimos 40 años no se recuerdan gobiernos provinciales que se destaquen en la provincia de Buenos Aires , la más populosa de la Argentina , con más de 16 millones de habitantes. Una provincia que romantiza la pobreza, la inseguridad y con estado muchas veces ausente. Una provincia que imaginariamente la podríamos dividir al menos en tres : el AMBA, más precisamente el Conurbano Bonaerense, ya que CABA no forma parte; donde la Av.Gral Paz hace oficio de muralla de Berlín . Por otro lado la región de la costa atlántica, que incluye los partidos de la costa y la ciudad de Mar del Plata, y por último , “el resto” con importantes ciudades como Bahía Blanca, Olavarría , Tandil , Junín , San Pedro, entre otras. Este último grupo son el engranaje productivo y sustentablemente económico de la provincia, quizás el menos representado, ya sea por el gobierno, como por los medios.
El gobernador actual Kicilof , lidera un gobierno ausente, al igual que el poder legislativo donde diputados y senadores provinciales, carecen de protagonismo y sólo ocupan un cargo en la desdibujada e histórica provincia. La cancelación de servicios ferroviarios en los últimos años por parte del gobierno nacional que unían importantísimas ciudades como Bahía Blanca , Olavarría, Tandil, Pinamar y otras, jamás fue reclamado por Axel Kicilof y el invisible poder legislativo provincial. El proyecto de gobierno del actual gobernador , es prácticamente nulo, tanto para el Conurbano, como al resto de la provincia. Cuestiones como pobreza e inseguridad inundan las portadas de los diarios continuamente; lo mismo sucede con las inundaciones en el interior de la provincia, la tragedia de Bahía Blanca, el déficit habitacional, y un sinfín de obras sin realizar.
A pesar de esto, el gobierno provincial, ganó las elecciones por un 47%, que se traduce más en un castigo al desastroso gobierno de Milei, que sólo se dedica a tomar deuda en forma serial, para sostener un plan económico inviable, con falta de inversiones récord, y que carcome a toda la clase media, destruyendo todo tipo de actividad industrial y económica.
La administración de la provincia de Buenos Aires, es históricamente inviable, y muchísimo menos frente a un gobierno de Kicilof que trabaja sin indicadores sociales y económicos, careciendo de un plan de gobierno que marque un rumbo en la dirección de la gente y sus necesidades. Corregir la división política , y resolver al menos la cuestión del AMBA, con la creación de la Comunidad del AMBA, similar a Madrid o Paris, debería ser prioritaria. Desde La Plata, la capital, es inviable atender y representar a más de 135 municipios con una población superior a los 15 millones de habitantes.
La próxima elección de octubre, no cambiará en absoluto, ninguna de la realidades de la provincia, ya que la propaganda mayoritaria influenciada por el pseudoperiodismo argentino, promueve una votación entre dos espacios corruptos e ineficientes como la LLA y el kirchnerismo. Esto sumado a una sociedad sin reacción y dormida, llevará a la Argentina hacia el más oscuro futuro, a menos qué la gente empiece a despertar y participar activamente.