Hace años un ascenso liberal y/o libertario al poder nacional en Argentina era imposible de pensar. Luego de la mala experiencia en la década de los 90 gran parte de los argentinos, rechazo esta ideología y esta forma de gobernar no parecía una opción, pero el movimiento kirchnerista con su desastrosa ultima gestión de la mano de Alberto Fernández lo hizo posible.
A esto hay que sumarle los escándalos de corrupción de Cristina Kirchner, que recordemos que tiene un hotel de lujo en el Calafate, y varias propiedades de alto valor, y un Sergio Massa que dilapidó su chance de ser presidente al aceptar un cargo de economista sin ningún plan dejando, un país al borde de una hiperinflación.
En este contexto, asume la gestión libertaria de Milei, con viejas formulas, que al igual que en los años 90, han controlado la inflación, y han podido reordenar la economía al menos a nivel macro, pero con una base muy endeble que amenaza en el mediano y largo plazo, cualquier tipo de inversión. Si uno comparara la gestión libertaria actual y la gestión menemista de los 90, puede encontrar grandes diferencias. El menemismo de la mano de Saúl fue muy superior en lo que respecta al equipo de gobierno, fue mucho más profesional que el actual, con ministros y diputados de renombre como Guido Di Tella, Domingo Cavallo, Eduardo Menem, Eduardo Bauza, Carlos Corach, etc. El equipo del gobierno actual debe ser uno de los más pobres de la historia, en especial la representación en el Congreso, y eso se nota ya que el único logró que puede resaltar está relacionado a algunos indicadores económicos de los cuales muchos dudan. Al menos la gestión del Carlos, generó algunas transformaciones positivas como el desarrollo de Puerto Madero, que era un nido de ratas, y la modernización del sistema eléctrico y telefónico, un acceso a la vivienda posible, mientras que el gobierno de Milei, es totalmente destructivo.
No hay logros de ningún tipo saliendo del área económica, ni tampoco se vislumbra que haya en los próximos años de gobierno: no hay planificación estratégica en relación a la educación e investigación, tampoco hay inversiones en infraestructura algo más que necesario para cualquier tipo de inversión en el área que sea. El éxodo de empresas y suspensión de actividades es más que llamativo, y pone al descubierto la falta de ideas de la gestión libertaria, e incluso abre muchos interrogantes sobre la sostenibilidad de plan económico. Ni hablemos de otras áreas como salud, cultura, deporte, turismo entre otras; en especial el turismo que siempre fue una fuente de ingreso para el país hoy está totalmente degradado y en sus niveles más bajos. Parece más un gobierno para destruir al país que para reconstruirlo, se parece más a un gobierno chavista que a un gobierno liberal o desarrollista. No parece haber una salida a esta crisis en los próximos años y esto los inversores lo saben.
El kirchnerismo hace tiempo esta fuera de la cancha, pero el periodismo, uno de los grandes responsables de esta gran crisis, quiere que siga jugando en beneficio del oficialismo. Cualquier alianza de centro con un programa de gobierno viable, podría ganarle a la gestión libertaria, pero por algún motivo el periodismo de la mano de TN, La Nación, C5N y otros, les gusta promover las peores opciones políticas de la Argentina. Cristina Kirchner rellena todos los noticieros del país todos los días, y esta es una decisión que genera que otros espacios no puedan surgir.
Las próximas elecciones de medio termino nos imponen a través del periodismo dos fuerzas: el kirchnerismo bonaerense y una alianza de la LLA y el PRO. Dos opciones desastrosas para el país que no ofrecen absolutamente ningún proyecto a futuro. Por un lado, un espacio muerto, con un gobernador Kicilof cuya gestión en provincia de Buenos Aires, es tan mala como la gestión de CABA y Vicente López del PRO, y por el otro un espacio oficialista que no tiene ninguna idea de como seguir gobernando los próximos años, que naturaliza, la destrucción del comercio y la industria, y la falta de inversión en infraestructura.
El punto clave en toda esta maraña de mediocridad política, es el periodismo que ha promovido que actores políticos desastrosos lleguen al poder y se mantengan. Invisibiliza infinidad de problemas a nivel local, desde la falta de mantenimiento de calles y violación de código urbano, a nivel municipal como en Vicente López, falta de higiene y falta de inversión en subtes como en CABA, ausencia total de gobierno como en provincia de Buenos Aires, o falta de un plan de gobierno serio como en Nación. Mientras el periodismo siga tomando a la política como un partido de futbol a ver quien gana y a ver que dice aquél, en lugar exigir resultados REALES, este país seguirá sin rumbo. El periodismo es la clave ya que se olvidaron de que son el cuarto poder y terminaron siendo funcionales a grupos de poder y a grupos de odio. Las próximas elecciones serán una de la peores de la historia del país, ya que sólo se vota mediocridad y más mediocridad, excepto que el periodismo pegué un giro y empiece a dar lugar a nuevas figuras que tengan ganas de construir y no destruir, y les cierre las puertas a los destructores del país como los libertarios, y los corruptos como los kirchneristas. Se animará el cuarto poder a ser protagonista del cambio generacional y de agenda?