Se acercan las elecciones a presidente en Argentina, y nuevamente en el 2019, el país se encuentra en crisis; aún peor que en el 2015 cuando asumió Cambiemos. Por el lado peronista, se encuentran todos unidos en la agrupación TODOS. Con un candidato a presidente inesperado, muy crítico al Kirchner ismo, en especial a su compañera Cristina. Y por otro lado, Macri va por su reelección junto a un peronista centrado, Picheto. Ambos frentes, le han hecho daño al país: el kirchnerismo por sus escándalos de corrupción, y su política asistencialista, que no logro bajar significativamente la pobreza como si lo hizo su par brasileño Lula Da Silva o Evo Morales; y el Macrismo ha hundido aún más en la pobreza a la sociedad argentina, destruyendo puestos de trabajo, con más inflación y desempleo. Ninguno de los dos frentes han resultado ser la solución, ni el camino para el país, y ambos se presentan nuevamente. A todo esto, el país tiene records de funcionarios políticos que se dedican a llenar las redes sociales con fotos y videos, pero se han olvidado de la gente, de los indicadores y del futuro del país. Que el país hoy se encuentre en los últimos puestos de varios rankings, no es casualidad, sino que se han olvidado de gobernar. El ranking de la inflación, desempleo, poder adquisitivo, pobreza, en todos se ha empeorado, y no es solo responsabilidad del gobierno nacional, sino también de los gobiernos provinciales, y todos los legisladores sin importar su color político, que poco hacen por el futuro del país, pero que para buscar votos siempre se están abrazando con algún vecino.
En cualquier lugar del mundo ambos frentes, no tendrían posibilidades de ser electos, pero entre ambos se llevan casi el 80% de los votos. La gente no se anima a votar a otros partidos, porque tiene miedo; miedo de no sé qué, porque siempre los partidos tradicionales se equivocan de una forma catastrófica. Como pocas opciones, tenemos el frente Consenso Federal de Lavagna-Urtubey, ambos con experiencia, en especial Lavagna que ha sido protagonista de sacar al país adelante luego del 2001. La debilidad de este frente es la corta trayectoria, que no llega a los seis meses, y por lo tanto el electorado no tiene en claro su identidad; y si miramos los partidos que la componen los más importantes son Movimiento Libres del Sur y Partidos Socialista. Por último, nos queda el Frente de Izquierda, con Del Caño-Del Pla, que viendo la situación del país y la falta de opciones, es una lástima que no se corran más al centro y abandonen el trokismo y las ideologías reaccionarias, que no los ayudan en nada. Algunos temas que abordan, coinciden con las necesidades de la mayoría de los ciudadanos como un mayor salario, trabajo en blanco, menos impuestos, aborto legal, legalización de algunas drogas, jubilaciones y salarios altísimos de los funcionarios políticos, y por sobre todo una agenda verde, que el resto de los partidos llamativamente no la tienen. Además es uno de los pocos partidos que no sólo respetan la democracia, sino que sus candidatos se eligen democráticamente, algo que sólo el radicalismo y el partido socialista, respetan; ya que el PRO y los partidos peronistas son verticalistas y eligen sus candidatos a dedo (una vergüenza, en especial el PRO). Un Del Caño más de centro podría arrasar la calle del medio, si sus estructuras y discurso, abandonaran posiciones ideológicas reaccionarias, antiguas e impracticables en la realidad. Territorio, no le hace falta, es solo una decisión de ser y evolucionar o quedarse en el pasado y no ser nada.