Las próximas elecciones para presidente se avecinan y los que tenemos más de 35 años sabemos que nada va a mejorar con el próximo gobierno. No es pesimismo sino realismo. La democracia es útil cuando los candidatos te representan, están técnicamente preparados, son éticamente un ejemplo, y te brindan confianza con sus proyectos y experiencia. Pero este 22 de Octubre del 2023, todo será un fiasco y una obligación, donde de los cinco candidatos, quizás sólo uno reúne experiencia, la ética y trayectoria, como es el caso de Schiaretti; que tampoco es un candidato sobresaliente el exgobernador. Córdoba no es Cataluña, no tiene ni un metro de subte, ni colectivos eléctricos, ni tampoco es campeón en reciclaje, y los salarios no son los más altos de la Argentina. Así y todo es un candidato presidencial que reúne lo mínimo necesario y que pretende proyectar su experiencia en Córdoba a nivel nacional, basándose en el orden.
En el caso de Milei, no podría ser candidato en países desarrollados como EEUU o Alemania; no tiene experiencia en gestión, y es una persona con una alta violencia verbal que jamás podría ser aceptada en otros países. En cualquier país “normal”, la ética es importante, donde no sólo esta mal vista la corrupción, sino que también las formas y el respeto. Los medios de comunicación y los argentinos, aceptaron esta característica de candidato violento; hasta cuando van a seguir naturalizando y admitiendo candidatos que en otros países no podrían ocupar ningún cargo? Sus propuestas son más completas en comparación con el resto de los candidatos, pero varias de ellas son teóricas, como los vouchers educativos que están totalmente fuera de la realidad de las escuelas del país y sus necesidades de infraestructura y desmotivación estudiantil. Cuantas escuelas han visitado con este sistema en otros países? Absolutamente ninguna. En cuanto a la economía, no es muy diferente al plan neoliberal llevado adelante por el peronismo en los año 90, que trajo una estabilidad ficticia a costa de la destrucción del desarrollo regional y federal, con grandes perdidas en materia social y cultural. Y atención que hay lecciones sin aprender: Cavallo nunca pudo revertir el déficit, a pesar de recortar al máximo el presupuesto, que fue la causa principal del estallido del 2001. El economista liberal argentino, no se destaca por llevarse bien con la realidad y vive atado a la teoría del libre mercado que en el mundo nadie aplica. Por ultimo, sus listas no están llenas de liberales, sino de peronistas que buscan continuar en el poder, que aseguran la corrupción e impunidad de siempre.
En cuanto a Juntos, es un frente desdibujado, donde el radicalismo no es protagonista de la formula nacional, a pesar de haber contribuido con triunfos provinciales en la categoría de gobernador. Bullrich no ha sabido leer, ni aprovechar en forma adecuada esta ventaja, y sus propuestas son pobres e insuficientes. No es claro el plan económico, y carece de propuestas en torno al federalismo y al desarrollo regional. Juntos se convirtió en CABA y provincia de Buenos Aires, en un frente para repartir cargos, dejando en segundo plano al ciudadano. Ni un metro de subte construido en 10 años, la existencia de conflictos por el código urbano que responde a intereses empresariales, la falta de espacios verdes son algunos de los déficits que deja en CABA, y que también se repite en municipios como Vicente López. Sumamos a esto un desmanejo en el presupuesto, que se basa en una estructura de gobierno que se amplia año tras año. Ni hablar la falta de vivienda y el problema de alquileres, que en un contexto inflacionario, sigue siendo otro problema a resolver.
Por parte del oficialismo, son responsables de los niveles record de inflación, inseguridad y pobreza, que además suma hechos de corrupción escandalosos que es típico de gobiernos peronistas. El desmanejo de la economía es total, donde siempre tienen una excusa, para cubrir la falta de responsabilidad que tienen a la hora de administrar las arcas del estado. No se espera nada por parte de este frente que esta sostenido por un núcleo de votantes del 25%, que al parecer nada parece importarles.
La izquierda por su parte, con un discurso en favor del ambiente y en defensa del trabajador, presenta propuestas inviables que están lejos de otros partidos socialistas del mundo. En otros países como Brasil o Chile, partidos orientados al socialismo, gobiernan hoy en día con propuestas que no son tan teóricas, sino más pragmáticas. La izquierda en Argentina carece de profesionalismo, que en otras partes del mundo gobierna con propuestas más técnicas y completas ,que están alineadas en búsqueda de determinados objetivos .
El próximo Domingo tendremos una elección , donde el pueblo argentino le dará el OK al próximo gobierno, para que en los próximos cuatro años la pasemos mal por las políticas que llevarán adelante con más pobreza, donde la clase política junto con algunos empresarios, la seguirán pasando bien a costa del pueblo. La alianza del pseudoliberalismo con parte del peronismo, tienen grandes chances de ganar, y nos llevará a revivir los años 90. Esto seguramente traerá más conflictos sociales, y será un golpe duro para aquel que vive en el interior, y para el desarrollo del país. La economía será más estable, pero con una deuda social enorme. Nada donde este el peronismo y el sindicalismo puede salir bien. En caso de ganar el oficialismo, de la mano del Frente Renovador, las probabilidades de qué ordene la economía son escasas y tendremos cuatro años más de lo mismo, pero quizás con un poco menos de inflación. Con pocas posibilidades al éxito, Juntos en caso de ganar, deberá primero reordenar el espacio, para garantizar la estabilidad del frente. La seguridad y la educación, serán el fuerte de la gestión, y en cuanto a la economía no habrá dolarización, pero si un cambio de moneda con un presupuesto mas ordenado. Dejarán como deuda el federalismo, el ambiente y desarrollo regional. Gobernarán con gran inestabilidad política y sin un proyecto de país claro.
Ninguna de las tres opciones que pueden ganar estan a la altura de un país como Argentina, pero puede abrir la puerta a una nueva política en el futuro, si gana Patricia Bullrich, al ser un espacio que no hará la vista gorda a los hechos escandalosos de corrupción y le quitará la caja a los corruptos de la casta. La falta de preparación técnica de los dirigentes de Juntos es notable, como lo es en el resto de los espacios; van a tener que dejar de hacer videítos en las redes sociales y capacitarse fuertemente en diferentes áreas, si queremos un país mejor. Y no con cursitos de meses, sino con Maestrías relacionadas con la educación, urbanismo, ambiente, tecnología, salud, seguridad y transporte. Sólo el trabajo, la educación y la planificación, pueden abrir el camino que estamos buscando. Estamos a años luz de gestiones políticas de países como Alemania , Francia o Inglaterra, en donde se piensa en el futuro y en el bienestar de la gente; donde la gestión alcanza a los parques, viviendas, rutas, ferrocarriles , salud, ambiente, urbanismo; donde la construcción de torres en cualquier lugar de la mano de la corrupción, no existe; donde las rutas no tienen baches; donde las vías de los ferrocarriles están impecables en todo el territorio; donde la educación se alinea con el plan estratégico nacional y con el futuro, y no con ideologías sexuales de adultos en niños. Estamos muy lejos, pero dependerá de nosotros estar un poco más cerca. Necesitamos menos influencers y más tecnócratas, necesitamos más gente que escuche y no que hable, para levantar y transformar este mundo a través de la ciencia y el trabajo, y terminar con esta gran incertidumbre.